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Pónganse en mis zapatos

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Me niego a aceptar que una vida valga lo mismo que una oficina, un carro, un celular, pero entiendo que la violencia es una triste forma de expresar el dolor.

Los bichos invisibles

by elparlante in Blog Comments: 0 tags: cultura, educación

Cuando conocí a quienes están detrás de la iniciativa, entendí que no podía esperar menos y que yo también quería estar ahí: hacer parte de un comején así, con tanta madera por delante.

#ParlaGRAN Maternitat: Un espacio de diálogo

by elparlante in Blog Comments: 0 tags: maternidad, personas mayores

En elParlante nos dedicamos al diseño, implementación y evaluación de estrategias de comunicación y educación para el fortalecimiento de la ciudadanía activa, así como para la creación y consolidación de escenarios que permitan el encuentro comunitario y el diálogo sobre temáticas que afectan a las personas que en ellos participan.

Prefiero el perreo intenso

by elparlante in Blog Comments: 0 tags: cultura, educación

Tampoco perderé la cabeza por el racismo y clasismo expresado desde ciertos sectores españoles hacia la llamada música latina. Esa que hace rato se coló en los barrios periféricos de Nueva York, Madrid, Barcelona y París, y que muy pronto será aceptada por la élite, como ha sucedido siempre con todas las músicas populares del mundo.

Cuando la educación sexual es el porno

by elparlante in Blog Comments: 0 tags: educación

No soy yo quien va a decirles ahora, a los críticos lectores de elParlante, cómo masturbarse, pero no tengo duda de la necesidad urgente de hablar de porno con nuestros hijos, hijas o estudiantes, antes de que sea demasiado tarde.

Niños y niñas que no votan. Personas mayores que no producen dinero


Poner los cuidados en el centro, insistiendo en que cuidarnos es lo contrario a asustarnos, y que la más importante curva que hay que aplanar es la de la desigualdad social.

Las vidas viejas importan


LAS VIDAS VIEJAS IMPORTAN, No nos importa llamar viejas a las personas de avanzada edad. A esas personas con las que hace años venimos trabajando para combatir el edadismo desde proyectos…

Oh my goig!-La Serie es atractiva, trasmedia y tiene responsabilidad social


¿Es posible entretener y educar a través de la ficción? Esto es lo que hace el Edutainment y lo que quiere conseguir el equipo de Oh my goig-La Serie: un producto audiovisual atractivo, transmedia y con responsabilidad social. Una propuesta original de la productora Camille Zonca para Betevé, que además cuenta con un comité de jóvenes y la asesoría de elParlante.

Oh my goig! (Oh mi gozo!) fue, probablemente, uno de los primeros programas, a escala nacional, que defendió los feminismos, la comunidad LGBTI y los derechos sexuales y reproductivos de la población más joven” dice orgulloso Albert Baquero Roig, productor de Camille Zonca. Estamos hablando del año 2016 cuando empezó esta aventura televisiva en forma de magacín. Desde entonces, el interés por estas temáticas fue en aumento, y al convertir el programa en una serie de ficción, se han encontrado con un panorama mucho más diverso, y con una oferta nacional e internacional más amplía.

Pero, son muchas las cuestiones que marcan la diferencia en Oh my goig!-La Serie. Una de ellas, sin duda, es el trabajo participativo que se hace desde la tercera temporada, donde el comité de jóvenes asesores realiza una lectura colectiva con guionistas y productoras para darle más realismo a la serie y a los personajes.

Con las tripas al aire

Los dos primeros años de Oh my goig! todos estuvieron de acuerdo en apostar por un formato más divulgativo, que se movía entre el reportaje y sketchs de ficción, y que contaba con la asesoría del Centre Jove Cjas. Los contenidos de OMG! se compartían y discutían con alumnos de instituto y, con sus aportaciones, se nutrían las pequeñas líneas argumentales del programa.

“Como productora nos interesaba hacer un proyecto con responsabilidad social, trabajando con jóvenes. Tratar el tema de la sexualidad, en el que no habíamos entrado, nos iba bien como curva de aprendizaje. Desde la primera temporada habíamos aprendido muchísimo de género y sexualidad, y de jóvenes; a pesar de que ya llevábamos cinco años trabajando con ellos. Pero, queríamos utilizar la ficción y el entretenimiento como herramientas educativas”, explica la Aïda Torrent Ciudad, productora de la serie.

“El cambio de OMG! a OMG!-La Serie no ha sido gratuito, sino que subraya la voluntad de hacer un producto de ficción interesante, que genere vínculo, dirigida a todos los públicos”, añade Baquero. “Queríamos seguir contando con una asesoría, ya no de gente adulta experta, que también es importante, sino más de gente de la misma edad a la cual va dirigida la serie, pero con el plus de conocimiento, de activismo y militancia en los temas que habla OMG!“.

“Este nuevo formato tiene todavía más visibilidad de la que tenía antes, puede ser porque tiene más difusión e interacción por redes sociales”, dice Torrent. “Ha funcionado mucho, y así lo demuestran los premios (Zoom Festival y CAC)”, comenta Baquero. “Porque el hecho de ser crudo a la hora de mostrar las cosas, y esto de los contenidos hechos con jóvenes, a la gente la sorprende mucho. (…) Ya no se hace un screenning test, como se hacía antes en la tele, sino un test de guion. ¿Esto puede funcionar?, ¿por qué no?, o ¿como lo harías tú?, son algunas de las preguntas cuando trabajamos en las tramas. Al final es un aprendizaje para nosotros y para el público”.

El equipo de jóvenes que asesora la serie

Desde que presentaron la propuesta de ficción para la tercera temporada a Betevé, el equipo de Camille Zonca contactó con Alfredo Cohen Montoya de elParlante para que trabajara de manera participativa con el equipo de jóvenes expertos y expertas que asesora la serie. Y, si bien el trabajo comenzó como una consultoría sobre guiones ya acabados; en 2019, para la cuarta temporada, el comité participó directamente en la decisión sobre los temas a tratar.

A partir de una primera sesión de brainstorming, dinamizada por Alfredo, se expusieron los temas. Nosotros les propusimos una estructura narrativa y se reunieron en pequeños grupos temáticos. Cada grupo trataba tramas más específicas. Por ejemplo, se habló del personaje de una chica que se quedaba embarazada. Pues, hubo una comisión encargada de revisar los contenidos, de revisar que lo qué se proponía fuera de su interés, y de que hubiera el máximo de elementos realistas. También consultamos con expertos que vinieron a las sesiones por si había cosas que el equipo de jóvenes no sabía, pudieran consultar: embarazo, ITS (Infecciones de Transmisión Sexual), consumo y adicción a redes y pantallas, etc”.

Aïda Torrent, productora de Camille Zonca

Pero, el proceso de guion con el grupo de jóvenes no acaba aquí. Finalizada la primera versión, se envía de nuevo al comité para que expresen su opinión, y vean si los contenidos han recogido bien las ideas compartidas durante las sesiones previas. Los guiones definitivos son validados por el comité y la productora.

Quizá Oh my goig- La Serie no sea un proyecto participativo en su totalidad, tal como lo reconoce el equipo de producción. Está intervenido por un equipo creativo y otro, más técnico, de producción que se encargan de darle a los contenidos el acabado profesional que la ficción necesita. Pero esta condición no lo aparta de su visión educativa. Más bien le da una nueva categoría, la de Eduteinment.

¿Qué es Edutainment?

Edutainment no es simplemente otro acrónimo inventado por los americanos. Tiene un origen muy antiguo, posiblemente en el Renacimiento, y claramente se refiere al uso del entretenimiento como una herramienta educativa. La combinación Educación + Entretenimiento, se ha utilizado en los juegos de mesa, los cómics, la radio, el cine, la televisión y los videojuegos.

En Latinoamérica, es más conocido como Eduentretenimiento y aunque tiene muy pocas referencias, casi todas son de carácter académico. Dentro de este panorama, hay una muy interesante, que fue realizada en Colombia: Revela2. Una estrategia de comunicación y salud que incluyó una serie de ficción para jóvenes y adolescentes, centrada en el conocimiento de sus derechos sexuales y reproductivos, así como de la prevención de las ITS.

“Siempre intentamos tener una mirada internacional, tanto en los países escandinavos, como en los países latinos”, dice Baquero. Revela2 ha sido una buena referencia para la serie, en cuanto al tratamiento de los contenidos de sexualidad. Otra, es la ficción noruega Skam, que les ha dado la posibilidad de tener una mirada más amplia hacia la identidad y la diversidad.

El equipo creativo y técnico de Camille Zonca

“Actualmente el panorama es mucho más amplio que hace un año y medio”, explican Albert y Aïda. “Contenidos que son interesantes, de género, LGBTI, de educación sexual también, como Sex Education, que no es perfecta pero tiene cosas muy positivas”. “Lo que siempre nos encontrábamos era que se explicaban las mismas historias añadiendo un toque de diversidad para quedar bien: el amigo gay o lesbiana, como si fuera una cuota, nunca explicando estas historias desde del punto de vista de las personas LGBTI o racializadas”. “Eran como satélites alrededor de parejas heterosexuales blancas, y también queríamos romper con esto, huyendo de los estereotipos”.

Ahora mismo, el punto de mira está en los youtubers, en una narrativa más personal, creada desde la franqueza, con historias más ilustrativas, y por eso incorporaron uno en la serie. Se ve que Oh my goig!-La Serie todavía tiene muchos caminos a explorar, como el poliamor, por ejemplo. Su visión de futuro es la de un mundo donde se visibilicen diversas opciones de vida, donde no se tenga que trabajar tanto la sexualidad, donde todas las personas estamos mejor preparadas. De momento, siguen trabajando para el estreno de la cuarta temporada en la primavera del 2020.

Entrevista a Marta Roqueta-Fernandez: Amor, sexo y deseo en la era digital


Marta Roqueta Fernández es periodista y feminista, un camino que la ha llevado a investigar sobre las representaciones de género, etnia, diversidad funcional e identidades LGBTI en la cultura de masas. Su primer libro De la manzana a la pantalla (Pagès Editors, 2019) publicado el pasado octubre, ya ha agotado su primera edición.

El análisis de los medios de comunicación es nuestra línea de trabajo común. Así que hablamos con ella de este ensayo donde reflexiona, a partir de su propia vida y experiencia, sobre la influencia del mundo digital en nuestras vidas.

La novedad es que el libro también puede ser una hoja de ruta para profesionales del mundo de la educación. Lleva una guía didáctica para trabajar con jóvenes, tal como nos lo explica en esta entrevista.

elP.- ¿Qué te motivó a hacer un libro de sexualidad para jóvenes y adolescentes, cuando parece que tienen todo aprendido?

El libro forma parte de una colección que se llama Nandibú-Zeta, de Pagès Editors, y la idea era analizar la actualidad y como estas cuestiones están influenciadas por el mundo digital. El primer tema fue el amor, el sexo y el deseo. Así que me interesaba mucho explorar cómo el mundo digital configura nuestra manera de estimar, de desear y de mantener relaciones sexuales, y como refuerza, y a la vez desafía, todos los regímenes de poder articulados alrededor del amor, el sexo y el deseo. Esta era mi idea. Pero, resulta que los jóvenes no tienen una educación sexual como se esperaría, es decir, una educación que vaya más allá de la prevención de enfermedades, y se centre más en cuestiones como el afecto, los deseos… Pues la idea era aprovechar el análisis de la conexión entre mundo digital y sexualidad para abordar cuestiones relacionadas con la educación sexual, que parecen que las tienen claras, pero entonces, lo analizas y en la práctica no lo tienen tan claro.

eP.- Has contado con testimonios de jóvenes para escribir tu ensayo. Cómo se configura todo esto dentro del libro?

MRF.- En el libro explico experiencias mías, ejemplos de la cultura de masas, y lo relaciono con la teoría feminista, LGBTI y antirracista del momento. Y aunque no aparecen, sí que es cierto que para acabar de saber qué experiencias de mi vida podían ser relevantes, hice una serie de entrevistas a jóvenes para ver en que los podía ayudar y como tenía que enfocar estos temas. Hablé con jóvenes para saber si lo que yo proponía era relevante, si me había dejado algo que los preocupa especialmente y para ver cómo mi testimonio podía ayudarlos a resolver las dudas que tenían.


eP.- Ahora vas a los institutos a hacer formaciones con el libro. ¿Como es el estado de la cuestión? ¿Es tan grande el desconocimiento?

MRF.- He hecho un par de formaciones en Institutos y me he dado cuenta que en general los estudiantes tienen la teoría muy aprendida, en cierto modo, pero cuando pones ejemplos, en la práctica, es donde surgen las dudas, las contradicciones, etc. Sí que es cierto que en mi libro yo no solo explico el amor desde una visión occidental, sino que a partir de aquí pongo ejemplos LGBTI o de todo el mundo; desde el Japón hasta el Sudán, o hasta Cuba; de artistas que han desafiado los regímenes sexuales de sus países. Pues, aquí sí que ves alumnas racializadas, de aquí, chicas musulmanas que tienen dudas, hablan, te piden información y se sienten representadas con estos ejemplos. Porque lo que ha pasado es que en occidente tenemos una idea del amor romántico muy concreta, que se utiliza para consolidar un modelo de familia heterosexual, monógama, padre, madre e hijos, y de acuerdo con la sociedad capitalista y la división sexual del trabajo. Yo lo que hago en el libro es poner otros ejemplos de formas de entender el amor, formas de resistencia a los imaginarios coloniales sobre el sexo y el amor, o sobre algunos países como el caso del Japón, que es una mezcla de los tabúes que hay en aquella sociedad. Hay alumnos que no se sienten representados dentro de las conversaciones sobre amor, sexo y deseo que se hacen, pero que, con el libro tienen más fácil manifestar según qué actitudes y según qué inquietudes.

eP.-Parece que las chicas hayan estado más receptivas y participativas. ¿Qué pasa con los chicos en las formaciones o cuando leen el libro?

MRF.- Lo concebí como un libro para personas de todas las etnias y de todos los géneros: chicos, chicas, personas no binarias, cis, trans, etc. Y en este sentido, sí que es cierto que las personas racializadas, y sobre todo las chicas, también las chicas blancas, y las personas del colectivo LGBTI, racializadas o no, han reaccionado favorablemente al libro. En el caso de los chicos, blancos, heterosexuales y cis, sí que hay más reticencias. Yo creo que pasa porque, quieras o no, el machismo y la lgbtifobia son formas de vernos a nosotros mismos y de ver los otros. Y muchas veces estas formas de relación, sexistas o lgbtifóbicas, nos las han presentado como una forma adecuada de relacionarse con los otros. Y yo creo que a los chicos les pasa dos cosas: cierta desorientación, es decir, en el momento que cuestionamos todas estas cuestiones de género, pues no saben como actuar, no saben quiénes son, y en el momento en que se cuestiona como se tiene que actuar con los otros, tampoco saben como actuar. Al chico blanco hetero, por así decirlo, ejemplificando, le cuesta más entrar. Pero, de todos modos, ya sabía que pasaría esto con el libro, y entonces he buscado ejemplos para que los chicos se puedan sentir identificados, y que puedan entender de donde los viene este malestar cuando tratan estos temas y, sobre todo, qué pueden hacer con este malestar y como pueden actuar ellos para tener unas relaciones más igualitarias, pero a la vez, más saludables para ellos. Porque en el fondo, el machismo afecta la forma que tienen de percibirse a sí mismos y a veces les afecta de una forma negativa.

eP.- ¿El libro también va dirigido a profesores y educadores? ¿Cómo lo han recibido?

MRF.- Si bien el libro, originalmente, estaba estado pensado sobre todo para jóvenes, hemos visto que durante el tiempo que ha estado a la venta también ha interesado a los adultos. De hecho cuando tú piensas un contenido para jóvenes, en cierto modo sabes que tarde o temprano algún adulto lo leerá. Entre los profesores ha tenido muy buena acogida, también entre las instituciones públicas y el público adulto en general. Sí que es cierto que ha habido algunos casos en que, por ejemplo, hubo una profesora que no quiso que en su centro educativo se hablara del libro, porque decía que, como hablábamos de teoría LGBTI, de la teoría queer, pues que la teoría queer no era feminista y que, por lo tanto, este libro no le interesaba porque no era feminista. Cuando en realidad la teoría queer tiene aspectos feministas, y en todo caso teoría queer y teoría feminista no tienen por qué estar absolutamente opuestas, ni una está en conflicto con la otra.

Fotograma de la serie POSE, uno de los ejemplos de buenas prácticas audiovisuales que cita Marta Roqueta Fernández en su libro “De la manzana a la Pantalla”.

eP.- ¿Tan mala ha sido la influencia de los medios en nuestra forma de amar, desear y tener relaciones sexuales?

MRF.- Mi libro parte de la idea que las tecnologías digitales y el mundo audiovisual no son de por sí malos, sino que, en todo caso, lo que determina que sean perjudiciales o beneficiosos es el uso que se hace de ellos. Y el libro está lleno de ejemplos de representaciones positivas de la sexualidad y las maneras de amar que encontramos en el mundo audiovisual. Desde POSE hasta Steven Universe o FROZEN, de Disney. También cito artistas como el Alaa Satir, la Megumi Igarashi. Todas estas artistas nos acercan a nuevas maneras de ver la sexualidad y de relacionarse con las otras personas. La idea del libro es esta: hasta ahora nosotros hemos tenido una imagen muy apocalíptica de la relación entre la tecnología digital, el amor, el sexo y el deseo, pero esto no es necesariamente así. Al contrario, la diversidad de voces que facilita el mundo digital también nos lleva a descubrir nuevas formas de querer que, hasta ahora, estaban tapadas, porque quienes tenían el control de los medios audiovisuales eran unas pocas manos. Y también crea espacios digitales en los cuales se pueden desarrollar nuevas maneras de amar.

Hablemos sin tapujos de la discapacidad

by elparlante in Blog Comments: 0 tags: elparlante, estereotipos

Dicen que son especiales o que vamos a herir sus sentimientos si les llamamos discapacitados… ¿Alguna vez le has preguntado a una persona con discapacidad funcional o intelectual cómo quiere que le llames o le trates? Hablarles demasiado alto, cogerles de la mano para cruzar la calle o asumir que siempre están felices son solo algunas de las situaciones a las que se ven expuestas las personas discapacitadas. Eso sin contar que la gente asume como excepcional el hecho de que sean autónomas, trabajen, vayan de fiesta o tengan pareja.

¿Pero, cómo hacemos para vivir en esta sociedad plural y compleja si desconocemos todas las sensibilidades que coexisten a nuestro alrededor?, ¿si los medios siguen configurando una imagen de la “normalidad” excluyente? Con estas inquietudes y el aliento de una nueva aventura, en el elParlante asumimos el reto de ampliar nuestro horizonte para trabajar la diversidad desde una nueva perspectiva, la de la discapacidad.

Encontramos un grupo empoderado

Nos fuimos a Sant Vicenç dels Horts con el objetivo de crear una pieza audiovisual que ayude a romper con los estereotipos que existen acerca de las personas discapacitadas y la percepción que existe de la normalidad. En la Fundación Iris, Laura, Sandra, Iban, Lídia, Juanjo, Maricarmen, Manolita y Berta nos estaban esperando.

“Nos miran mal”, “nos tratan mal”, “no quiero que me traten como a un bicho”, “yo soy normal”

Frases que fueron surgiendo a lo largo de primeras sesiones de conocimiento y confianza, con el grupo de participantes del proyecto sobre discapacidad que realizamos con la Fundación Iris.

Leti y Laura, educadoras del proyecto, recuerdan que habían planeado ese primer día como un espacio de conocimiento y escucha de las necesidades planteadas por el grupo. Y se encontraron con unas personas bien reivindicativas, que tienen muy claras las cosas, sobre todo, cuál es su imagen frente a la sociedad. “Nos miran mal”, “nos tratan mal”, “no quiero que me traten como a un bicho”, “yo soy normal”, dicen.

Entre sus demandas, piden que se les llame personas discapacitadas, no especiales, y quieren ser tratados como normalidad, como gente común y corriente, que tiene trabajo, pareja, hobbies, y una sexualidad bien definida. Aunque puede que vayan al médico y a terapia un poquito más que la media, y tengan algún que otro privilegio, dicen: “Transporte público más económico y entrada gratis al Tibidabo”.

El momento de la creación colectiva

A través del teatro y la lúdica, el grupo de participantes fue bajando la barrera. Ahora nos encontramos con un grupo más abierto a aprender cosas nuevas, a trabajar en equipo, dispuesto a hablar de discriminación e inclusión en primera persona. A pensar y recrear situaciones en las cuales se han sentido excluidos. Con la certeza de que podemos compartir el resultado de este proyecto con sus familias y con toda la comunidad de vecinos y vecinas de Sant Vicenç dels Horts.

Finalmente, ha llegado el momento de escribir el guion, de actuar, grabar… Como todos los grupos, siempre surgen muchas ideas y muchas historias para contar, algunas más personales, otras divertidas y llenas de humor, otras de amor, terror o misterio. Ahora ya tenemos tema, el argumento hablará de discapacidad sin tapujos.

Como bien dicen en el grupo: “Nadie sabe lo que es trabajar con nosotros hasta que estáis dentro”. Así que hemos pensado, ¿qué mejor forma de sumergirse en el universo de la discapacidad que a través de sus protagonistas?, ¿de las emociones que surgen cuando vemos una buena película?

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